jueves, 7 de mayo de 2020

Los dichosos test

La opinion general y generalizada es que hay que hacer test a todo el mundo pero claro, eso tiene un pequeño problema: es imposible. Y lo es por dos razones. Primero tendríamos que tener tantos tests como habitantes (que no los tenemos ni los podemos conseguir) y segundo porque ese test habería que hacerlo a todos a la vez (por una cuestión de espacio/tiempo tampoco es viable). De nada vale que te hagan un test hoy, te den resultado negativo dentro de 48 horas, te vayas a hacer la compra o a pasear con el crío y te infectes. Por cierto, que el grado de eficacia de los tests (que hay tres tipos)está muy lejos de ser del 100% por lo que ni siquiera suponiendo que se pudieran hacer todos ellos en el mismo momento a todos los españoles sabríamos con exactitud el número de infectados, enfermos e inmunizados. La única utilidad de los test es confirmar posibles positivos para proceder a su aislamiento y esto es lo que se está haciendo, comenzando por quienes han estado más expuestos y extendiendo cuando sea posible a una parte de la población para estimar la situación real de la pandemia.

Existen tres grupos de pruebas diagnósticas para el SARS-CoV-2: las RT-PCR, los test de antígeno en muestras y los test serológicos de anticuerpos. En el caso de los últimos, pueden ser más o menos sensibles y afinar hasta el tipo de anticuerpo generado y, por tanto, el momento de la infección en que se encuentra el paciente.
  • Test RT-PCR: Son pruebas a partir de muestras tomadas con un bastoncillo en garganta o fosas nasales. De ellas interesa el código genético del virus, el ARN. La muestra se analiza en laboratorios de los hospitales o en máquinas ligeras semiautomáticas. Requiere reactivos químicos y personal especializado. Puede tardar entre cuatro y algo más de una hora en estar el resultado.
  • Test de antígeno: Es un tipo de prueba rápida que detecta trozos del virus en la muestra de garganta o nariz. Suelen funcionar con anticuerpos de laboratorio. Al exponerlos a proteínas del virus, se acoplan, dando el positivo. El problema es que su fiabilidad es inferior al 30%. «Había muy pocos fabricantes y poco conocimiento científico. La mayor decepción vino por ahí». Son los famosos 50.000 test baratos fallidos aunque, como explica aquí El Confidencial, no es que estuvieran exactamente defectuosos. Es que debieron considerarse complementarios.
  • Test serológicos de anticuerpos: Son los que de forma mayoritaria se han empezado a usar y permiten no sólo identificar una infección activa, sino si se ha pasado ya la enfermedad. No dan datos fiables hasta, aproximadamente, el quinto o séptimo día de infección, que es cuando empiezan a generarse anticuerpos detectables. Algunos estudios dicen que si se hace en el momento adecuado, la prueba tiene una sensibilidad de más de 80%.
De manera natural, tras un ataque vírico el organismo genera anticuerpos, que son una forma de activar las defensas propias. Los test serológicos son capaces, a partir de unas gotas de sangre del dedo, de detectar esos anticuerpos. Los hay temporales y duraderos.


Como se puede deducir de la lectura de este cuadro, los test no son solución de nada. Sirven para estimar y confirmar, nada más.

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