La crisis sigue castigando duramente la economía doméstica de las clases media y trabajadora mientras nuestros políticos se muestran completamente incapaces de solucionarlo. De momento parece que todos nos conformamos con que "no nos toque", como casi siempre. Bueno, todos no. Hay un numeroso aunque insuficiente grupo de ciudadanos a los que los medios llaman "indignados" que sí se han movilizado pidiendo soluciones.
Los movimientos especulativos de los llamados "mercados" en connivencia con el fondo monetario internacional y las agencias de calificación de riesgo están poniendo en tela de juicio el poder real de los estados y el valor de la deuda soberana. Ellos ponen las condiciones y los países las acatan, dando gracias si "no les toca".
Y claro, al final llega el día en el que "si toca" porque de tanto estrujarle la teta a la vaca se ha quedado sin leche. Ya se ha agotado la teta griega, la irlandesa y la portuguesa. La italiana va por el mismo camino que la española y también están ordeñando la teta negra de Obama. No van a parar. No tienen escrúpulos y les importa un carajo lo que la pase a la gente de a pie... mientras "no les toque".
¿Y qué es lo que hay que hacer para que en vez de pagar nosotros sus sucias maniobras lo hagan quienes son responsables de este caos? Yo no lo sé. No soy economista ni adivino pero tengo claro que lo que no se puede hacer es seguir las instrucciones que dictan los mismos que nos están arruinando.
El próximo 21-N subirá al poder el PP. Llevan tanto tiempo reclamando elecciones anticipadas "para arreglar esto" que ahora que por fin lo han conseguido les ha entrado el canguele. Ya ha dicho Dajoy que la cosa está difícil pero que no va a hacer recortes sociales y me da la risa, me río por no llorar, claro. No van a hacerlos porque ya no queda casi nada de donde recortar.
Cuando ese partido "centrista" llegue al poder vamos a saber lo que es bueno de verdad: despido prácticamente libre, privatización de lo poquito que queda (restos de la ONLAE, AENA, etc), subida de impuestos indirectos (IVA) y especiales (combustible, alcohol, tabaco), bajada del IRPF de las rentas altas que, pobrecitos, pagan mucho y subida para las rentas medias-bajas por el conocido sistema de reducción de tramos, inyección de capital público en entidades privadas, congelación o disminución de los sueldos a los funcionarios, puede que incluso despidos en el sector público, subvenciones a las contrataciones que sólo benefician a las grandes empresas, jubilación a los 70, recortes de prestaciones por desempleo, copago sanitario... y seguro que se me olvidan medidas "de creación de empleo".
Saldremos de la crisis un año después que lo haga el resto del mundo porque entramos en ella un año tarde. Ni más ni menos. Y si los demás no salen, nosotros tampoco, porque NO HAY SALIDA por el camino que nos quieren llevar y el tiempo lo está demostrando, por mucho que todavía la mayoría tenga los ojos cerrados.
No hay más ciego que el que no quiere ver.