lunes, 26 de marzo de 2012

La clase media


Esa ilusión por la cual algunos trabajadores tienen la sensación de que están más cerca de su ideal, más arriba en la pirámide, que disfrutan del nivel de vida que realmente se merecen. Les han puesto ahí como muro de contención, no sea que otros trabajadores aspiren a lo mismo, y ni siquiera son conscientes de que le están haciendo el juego sucio a los de arriba. No son ilusionados, son ilusos y son el granero de votos del PP que ni crece ni mengua, al menos de momento.

El pasado domingo se han celebrado elecciones en Andalucía y, en contra de lo que decían las encuestas, el partido de Rajoy no ha logrado mayoría absoluta, ni mucho menos. De hecho en cifras absolutas les han votado 200.000 menos que en las elecciones anteriores pero también es cierto que el porcentaje de participación ha sido menor y que el PSOE ha perdido 600.000. Los únicos partidos que suben significativamente son IU y UPD con incrementos de 100.000 cada uno. Parece que las reformas liberales del gobierno no gustan tanto como ellos pensaban....

Dentro de tres días hay convocada una huelga general y probablemente, como sucedió en la anterior, el seguimiento será escaso. Unas veces por convicción, algunas por miedo, otras por dinero y muchas por desidia, la mayoría de los lectores de este blog, trabajadores como yo, acudirán a sus empresas como si de cualquier otro día se tratara. A todos ellos les digo lo mismo: estamos perdiendo derechos que conquistaron nuestros padres y que no tendrán nuestros hijos.

Y es que mientras los trabajadores piensen que son clase media, mientras el interés individual prime sobre el colectivo, mientras nos conformemos con un palo detrás de otro y todo lo que se haga sea decir una y otra vez que "tal como está la cosa...", mientras dejemos que sigan haciendo hospitales públicos de gestión privada, colegios concertados con subvención pública, rescates a los bancos con dinero.... si, lo has adivinado, también nuestro, y lo único que se nos ocurra es decir "mientras no me toque....", mientras siga sucediendo todo esto sin que movamos el culo de nuestro sillón, seguiremos siendo trabajadores que se creen de clase media.

lunes, 12 de marzo de 2012

Huelga ¿general?

Los sindicatos han convocado para dentro de un par de semanas una huelga general en respuesta al real decreto ley ya aprobado de reformas del mercado laboral.

Intentar dinamizar el mercado laboral con medidas que exclusivamente recortan nuestros derechos (asumo que pocos o ningún empresario va a leer esto) sería de chiste si no fuera la triste realidad a la que nos enfrentamos. Claro que todo depende de lo que se considere "dinamizar". Si entendemos como tal una enorme rotación de personal en la empresas, entonces si, lo han dinamizado, pero que se hagan muchos contratos no significa crear empleo, ni por asomo. Se va a destruir empleo estable para crear empleo precario, ni más ni menos.

El tema está bien claro. Se reducen las indemizaciones y se aumentan las causas de despido objetivo por lo tanto lo único que se va a conseguir es que aumenten los despidos. Tanto ha calado el discurso del PP y la CEOE en la mayoría de las mentes, que se ve como algo inevitable y necesario para "volver a la senda de la creación de empleo". Mentira.

Más empleabilidad, más estabilidad, más derechos, más formación y más conciliación son los objetivos que la ministra dijo perseguir con la nueva legislación, que promoverá, a su juicio, la «contratación indefinida» y que el despido «no sea fácil, sino con causa». Hay que ser muy cínico para soltar esto sin despeinarse. O son tontos o se piensan que lo somos los demás.

Llegan los sindicatos y convocan una jornada de protesta, en domingo, soleado y tal y claro, van a la "mani" unos cuantos sindicalistas con muchas pancartas. Las cifras de asistencia a estos eventos es siempre un misterio pero desde luego la de ayer no fue ni mucho menos una protesta masiva. Y no lo fue principalmente por dos motivos: el primero es que los sindicatos no cuentan con demasiadas simpatías y el segundo es que los currant@s tenemos la sensación de que no hay nada que hacer por mucho que se proteste.

Y luego el anuncio de huelga general que, me aventuro a pronosticar, tendrá escaso seguimiento y cargará de razones al gobierno. L@s currant@s no van a dejar de hacer huelga porque estén de acuerdo con una reforma que les perjudica sino porque tienen miedo o no se lo pueden permitir económicamente. 

Somos mano de obra sumisa y como tal nos tratan, apretando cada vez las tuercas un poco más... hasta que estallemos (o no).