jueves, 8 de septiembre de 2011

Soy un intolerante, un demagogo y un fanático

Pues si, debo serlo porque de un tiempo a esta parte me lo han dicho dos personas.

De entrada estas son mis opiniones:
  1. Opino que es vergonzoso que se les de a determinados turistas una serie de subvenciones en transporte, manutención, alojamiento, sanidad, etc, que ni siquiera los parados de larga duración tienen.
  2. Opino que la mayoría de esos mal llamados peregrinos son jovencitos con el cerebro convenientemente lavado y un adoctrinamiento por parte de la iglesia más que evidente.
  3. Opino que un estado laico y aconfesional no tiene porqué destinar ningún tipo de medio humano ni material para organizar o respaldar un evento religioso.
  4. Opino que estas jornadas son sectarias porque están excluyendo y discriminando a todo aquel que no piense como ellos.
  5. Opino que el evento en cuestión es una demostración de fuerza y poder de convocatoria de los sectores mas conservadores y reaccionarios de la iglesia católica.
Mis opiniones, como las de todo el mundo, están formadas gracias a la información que recibo de diferentes medios. En función de los medios que se consulten y de la capacidad de análisis y crítica de cada cual, la opinión tendrá más o menos base informativa pero nunca dejará de ser subjetiva. El problema es que hay medios (muchos) que están mezclando opinión con información y también gente (la gran mayoría) que asume como propias opiniones de otr@s sin ni siquiera pararse a pensar si están de acuerdo. Y es que cuando se trata de política, dogmas o fútbol, no hay discusión posible, todos tenemos razón.

Voy a enumerar medios de los que he extraído ¿información?:


Bien. Con un somero repaso a los anteriores enlaces ya me considero con suficiente información y una vez analizada mantengo punto por punto mis opiniones. Nada de lo que he leído me indica lo contrario. Quizá no he leído lo suficiente...

Ahora vamos a clarificar, diccionario en mano, el significado real de cada uno de esos términos con los que me han definido:

Demagogo: El que practica la demagogia, esto es, ganarse con halagos el favor popular
Falso. No intento ni quiero ganarme el favor de nadie y mucho menos regalo halagos.

Intolerante: Que no tiene tolerancia, respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias
Falso. En principio respeto cualquier idea o creencia ajena pero lo que no tengo porqué tolerar es una manifestación pública, reiterada, masiva e invasiva delante de mis narices y encima callarme. Me da igual que practiquen la idolatría papal o la papiroflexia.

Fanático: Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas.
Falso. El que ha venido a incordiar con intenciones evangelizadoras ha sido el papa, no yo. El que no quiere que se usen condones, se aborte, se eutanasie o se casen dos del mismo sexo es el papa, no yo. El que dice que acosan a los cristianos es el papa, no yo. Los que ven en el papa al "vicario de cristo" son otros, no yo.

Y es que más que demagogo, intolerante y fanático, lo que soy es radicalmente ateo o ateo radical, como queráis, y parece que eso no les entra en la cabeza a algunos.


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